CFC in the News 2009
LA JORNADA

Condena Mundial a Dicho del Papa de que el Uso de Condón sólo Agrava el SIDA

 

Reacciones de inquietud, estupor e indignación causaron las declaraciones de Benedicto XVI en rechazo al uso de preservativos para prevenir el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), tanto entre gobiernos, como los de Francia, Bélgica y Alemania, como en diversos sectores políticos y sociales del mundo, de organismos internacionales y de la propia comunidad católica.

Las palabras del Papa alemán –al emprender una gira por varios países de África–, en el sentido de que el preservativo agrava el problema del sida, provocaron rechazo generalizado, por lo que el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, tuvo que salir a explicar que él quiso destacar la educación y la responsabilidad, pues desarrollar una ideología de confianza en el preservativo no es una postura correcta.

En tanto, la cancillería de Francia expresó fuerte inquietud por las consecuencias de esas declaraciones, las cuales ponen en peligro las políticas de salud pública y los imperativos de protección de la vida humana.

La ministra belga de Sanidad, Laurette Onkelinx, acogió con estupor lo dicho por Joseph Ratzinger. El director del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, Michel Kazatchkine, expresó su profunda indignación y pidió al Papa que retire sus dichos, por considerarlos inaceptables, pu es representan una negación de la epidemia.

Hay en África 22 millones de enfermos: Alemania

La ministra alemana de Sanidad, Ulla Schmidt, y su par de Cooperación y Ayuda al Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, abogaron abiertamente por el uso de condones. Ambas políticas socialdemócratas recordaron que el preservativo salva vidas tanto en Europa como en otros países, y recordaron que sólo en África hay 22 millones de personas enfermas de sida.

También en Alemania, el partido liberal FDP señaló que condenar el preservativo en estos tiempos es totalmente irresponsable. El obispo auxiliar de Hamburgo, Hans-Jochen Jaschke, tampoco se mostró conforme con las declaraciones Ratzinger y abogó por romper tabús en el tema del preservativo.

Las palabras de Benedicto XVI son irresponsables y peligrosas, afirmó al presidente del grupo Catholics for Choice, Jon O’Brien. Pocos católicos, y aún menos médicos, apoyan estas declaraciones, dijo, y citó que varios obispos en África, entre ellos Kevin Dowling, han sido abiertos en su apoyo al condón, por considerarlos eficaces para prevenir la transmisión del virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Las asociaciones de lucha contra el sida en todo el mundo también criticaron las expresiones del pontífice. La ONG británica Oxfam refirió la enorme influencia del Papa, por lo que se dijo preocupada por la repercusión en la gente, que podría decidir no usar el preservativo.

Mientras, España anunció que enviará un millón de condones a África para luchar contra la propagación del sida.

Reprobable que hablara así justo antes de ir a África; ahí la pandemia ha cobrado 25 millones de vidas: Católicas por el Derecho a Decidir

Organizaciones del ámbito religioso, de derechos humanos y feministas condenaron las afirmaciones del papa Benedicto XVI de que el uso del condón sólo agrava el problema del VIH/sida.

Consideraron dichos comentarios irresponsables, retrógradas, anticientíficos, ajenos al sentido común y que van en contra de la caridad y misericordia cristianas, además de que demuestran, una vez más, que la Iglesia católica intenta imponer a rajatabla la abstinencia sexual.

Consuelo Mejía, presidenta de Católicas por el Derecho a Decidir, señaló que dichas declaraciones son aún más reprochables por haberlas hecho antes de pisar territorio africano, donde la pandemia ha cobrado 25 millones de vidas. En entrevista, expresó que este dicho fue muy poco respetuoso de la realidad africana, y que tal parece que Benedicto XVI desconoce que la mayor parte de feligreses aprueban el uso de condón y otros anticonceptivos.

Asunto de justicia

En el caso de México, expuso que 85 por ciento de los católicos apoyan el preservativo para prevenir la propagación del sida, y 96 por ciento consideran que es obligación del gobierno promover su uso. Recordó que incluso obispos católicos de diversos países han reconocido que el condón no puede ser reducido a un asunto de castidad, sino de justicia.

José Guadalupe Sánchez, secretario ejecutivo del Observatorio Eclesial, indicó que es evidente que la Iglesia católica sigue en su intento de imponer una moral y política ajenas a los tiempos actuales, y que además es rigorista y represiva en lo que concierne a la sexualidad. Manifestó que con dichas declaraciones se coloca del lado de las circunstancias que han favorecido la propagación del mal, además de que no puede seguir percibiendo la expansión del VIH como derivada de la degeneración moral.

Edgar Cortez, de la Red por los Derechos Humanos, consideró escandalosa la declaración; es un llamado –dijo– que no tiene la sensibilidad de reconocer una crisis de humanidad en naciones donde las soluciones contra el sida y las enfermedades de transmisión sexual tienen bases científicas.

Rebeca Maltos, de la agrupación política Diversa, dijo que lo expresado por el Papa es una irresponsabilidad social y anticientífica, porque no se justifica hablar en contra del condón en tiempos del sida, pandemia que tiene rostro de mujer. Marisa Belausteguigoitia, directora del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) de la UNAM, consideró alarmante que el Papa hable con un desconocimiento tan grande del tema.

De Consorcio para el Diálogo, Dafne Cuevas refirió que es cuestionable que el Papa siga teniendo posiciones ajenas a la realidad del sida, por lo que la promoción del uso del condón debe mantenerse dentro de las políticas públicas del país.

This article originally appeared in La Jornada